¿COMO TRATARLO?
El tratamiento puede variar mucho, debe ser valorado de forma individual según los síntomas.
En los casos leves o temporales, puede tratarse simplemente con medidas dietéticas, como ingerir una cantidad adecuada de fibra y de líquidos. Cuando el niño es pequeño hay que tener cuidado con darle demasiada verdura o fruta, ya que a consecuencia de su fermentación puede provocarle gases en el abdomen.
Para los lactantes, pueden utilizarse supositorios de glicerina durante cortos períodos de tiempo, junto con algún laxante mineral, y añadirse a la dieta papillas de avena o zumos naturales.
Para trastornos prolongados el médico puede recomendar el uso de aceite de parafina o lactulosa.

|