¿QUE ES? Es la incapacidad del organismo humano para digerir cantidades importantes de este disacárido. La lactosa es el mayor hidrato de carbono de la leche y responsable del sabor dulce de la misma.
¿A QUIEN AFECTA?
Esta intolerancia se puede presentar en el momento del nacimiento, desarrollarse en la infancia cuando se introduce la leche de vaca en la dieta o más tarde en la etapa adulta. La amplia diferencia entre el mayor y menor índice de intolerancia a la lactosa en la población se cree que es debido a la evolución de los hábitos alimentarios, puesto que la mayoría de los pueblos que toleran bien la lactosa han sido tradicionalmente pueblos dedicados a la ganadería y al pastoreo.
Los bebés nacidos prematuramente pueden ser intolerantes a la lactosa, ya que en el feto los niveles de lactasa no se incrementan hasta el tercer trimestre de embarazo.
¿COMO SE IDENTIFICA?
Los síntomas que aparecen incluye flatulencia, diarrea y dolor abdominal con hinchazón. Se manifiestan cuando la lactosa sin digerir pasa al colon, entre los 30 minutos y las 2 horas después de haber ingerido el alimento.
En los niños, principalmente en los menores de 6 años, la lactosa puede resultar peligrosa debido a la diarrea que podría llevar a una deshidratación.
En bebés en los tres primeros meses de vida, la irritabilidad y el llanto persistente, junto con heces más o menos líquidas, podrían ser indicativos de una reacción adversa a la lactosa.
¿POR QUE SE PRODUCE?
En la mayoría de los casos es producida por la pérdida de actividad lactásica o hipolactasia, una baja concentración-actividad del enzima lactasa. También se puede padecer cuando existen lesiones en el intestino y en raros casos por una falta congénita de lactasa.
|